—¡Qué bonito lienzo en blanco!
—Solo es una tela sin nada.
—¡Qué bonito lienzo en blanco!
—Solo es una tela sin nada.
—Te equivocas, contiene posibilidades
sin límite.
—¿Seguro? ¿Y qué ves ahora?
—Ahora veo tu nada deseando romperse.
—¿Y por qué no lo hace?
—Porque tú no la dejas.
—¿Yo? Estoy deseando que me llegue
algo, pero no hay manera, estoy bloqueada.
—Pues eso es: te esfuerzas tanto que
las espantas.
—¿Y qué hago? ¿Me quedo de brazos
cruzados? Ahora mismo estoy sin hacer nada.
—Tú crees que no haces nada, pero si
haces: te esfuerzas con tu cabeza y, como no te viene nada, tus manos están
atadas.
—¿Cómo salgo de aquí?
—No te resistas, déjate llevar y
ríndete. Deja que las ideas vuelen tras tuya y no vayas tras ellas.
—¿Las espanto?
—Así es.
@ana.escritora.terapeuta
Suscríbete para recibir notificaciones de nuevas publicaciones

No hay comentarios:
Publicar un comentario